Si enseñas a no excluir, no necesitaremos hablar de inclusión
12 Jul 2014

Mi hijo con Autismo usa la Tablet mejor que yo… ¿Seguro?

Últimamente el uso de las Tablet ha experimentado un incremento exponencial entre los más jóvenes, aunque si no recuerdo mal, nos pasó exactamente lo mismo hace 20 años, en mi infancia cuando salieron los relojes Casio digitales, las calculadoras  o las maquinitas como el Don King Kong Country o Mario Bross.

 

Todo aquello era increíblemente divertido, novedoso, pero cognitivamente no resultaba demasiado exigente, básicamente se trataba de recoger unos plátanos o saltar sobre algún enemigo; hoy en día las Tablet son uno de los sustitutos o análogos más cercanos de estas tecnologías con una diferencia considerable, nos permiten realizar infinidad de acciones, interacciones y navegar entre diversos escritorios y Apps, tanto es así que uno a veces hasta se pierde o se pone nervioso cuando no recuerda cómo hacer o ajustar algo.

Ahora bien, antes de nada debemos comprender por qué resultan tan atractivas las Tablet principalmente para los chicos con Autismo, y posteriormente analizar si realmente hacen un uso óptimo de las mismas:

Uno de los signos nucleares del Autismo son las alteraciones en la comunicación, las cuales en mayor o menor medida cursan con alteraciones del lenguaje, esto induce entre otros hacia un mayor predominio del procesamiento visual durante mucho tiempo, y en muchos casos para toda la vida.

Si a esta premisa le sumamos un mundo externo (colegio, papás, profesionales etc.), en el cual, de forma constante se dirige hacia ellos en una modalidad de comunicación verbal constante, generamos un espacio relacional en el que como mínimo no se sienten para nada cómodos. Entonces, si tenemos en cuenta estos aspectos básicos;

 ¿Qué ocurre cuando les ponemos una Tablet en las manos?

Lo primero que ocurre es un gran alivio, paz, un mundo digital donde nadie de forma externa altera el orden con constantes verbales; y todo ello bajo dos fundamentos sólidos: La maravillosa relación de causa efecto y el entorno de interacción visual. El primero de ambos es uno de los principios de estimulación, exploración y aprendizaje más primarios del ser humano, el segundo dentro del Autismo un modo de gestionar la vida diaria y resolver sus desempeños preferencialmente, es decir el procesamiento en imágenes. En otras palabras, nadie les habla en una modalidad verbal y encima pueden explorar libremente en una modalidad táctil y visual.

Si vamos un poco más allá, se despiertan algunos procesos muy interesantes como la propia atención focalizada y sostenida, el interés por el ocio o aspectos básicos del neurodesarrollo como la coordinación oculo-manual. Pero la pregunta que nos surge ahora es:

 ¿Realmente hacen un uso productivo y gestión consciente mediante dichas funciones y circunstancias?

En lo que a mi experiencia y opinión se refiere la respuesta es “No”, los adultos percibimos una ficción alterada del grado de gestión y consumo que hacen nuestros chicos sobre el Tablet; nos parece mayor su autonomía y gestión de lo que realmente es, creemos que el hecho de llegar hasta un icono y abrir una App, además de interactuar con la misma es un uso productivo y autónomo del Tablet, o bien el hecho de que puedan llegar a la aplicación de Youtube y abrir sus vídeos. Obviamente debemos alabar y agradecer la habilidad adquirida y el mérito del chico en estas acciones, pero ¡ojo!, no debemos creer que comprende las posibilidades y gestión del Tablet, sino una secuencia visual de accesos hacia un foco específico de interés. Más grave aún, podríamos estar fomentando actividades repetitivas y cada vez más rígidas.

Es por todo ello, que desde nuestra inquietud, y afán por sacar lo mejor de la tecnología para las personas con diversidad, decidimos desarrollar un simple pero funcional “Transformador” de Tablet, mediante un interfaz simplificado. El objetivo del mismo es dirigir y sobre todo incrementar la autonomía de los usuarios en el consumo y gestión del tablet, de modo que lleguen hasta un punto de comprensión global y elecciones (y restricciones) adecuadas, a fin de incrementar su autonomía personal y autodeterminación.­­­

El Tablet en sí se transforma en un sistema sencillo de navegación y gestión mediante un interfaz audio-visual-textual-táctil muy simplificado, al que llamamos Autism Launcher, el cual permite acceder a:

Captura de pantalla

Navegador y páginas web.

Vídeos y Música.

Visor de fotografías e imágenes

Apps de Ocio.

Apps Educativas.

De forma más clara: Autism Launcher convierte el Tablet en una herramienta que los chicos pueden entender y los padres pueden controlar, de este modo podemos decidir qué contenidos introducir, a qué contenidos tienen acceso los usuarios y por último, podemos fomentar la autonomía personal, el ocio y la autodeterminación. Para aclararnos, si activamos este sistema ocurre lo siguiente:

1) El Tablet está apagado; Cada vez que el chico lo enciende aparece la pantalla principal “trucada”.

2) El usuario nunca conoce Android, no llega a saber lo que hay realmente en el Tablet. Existen funciones y medios de seguridad para ello.

3) Los padres (y profesionales) deciden los contenidos abiertos o bloqueados a los que el usuario puede acceder. Todo es fácilmente configurable.

4) El usuario, independientemente de sus capacidades, puede “consumir” el tablet igual que otros niños, simplemente le simplificamos y clarificamos las pantallas; además favorece su autodeterminación y elecciones de ocio.

5) Los padres pueden usar el modo Android (el que viene en el Tablet) cuando lo deseen.

La diferencia con cualquier sistema de Control Parental es la Accesibilidad Cognitiva que ofrece el Autism Launcher mediante un interfaz de navegación visualmente estructurado.

El objetivo de todo esto, es determinar de forma controlada cómo introducimos y gestionamos el fenómeno Tablet dentro del Autismo; debemos reflexionar de forma sincera en varios aspectos, solo por poner un ejemplo deberíamos imaginar:

Un chico de 6 años con autismo, que recibe 2 horas de intervención semanales y 3 horas de apoyo escolar, en las cuales los aspectos del espectro a tratar son tantos que no es suficiente. Por ello los padres ciertamente desbordados, tienen una actitud permisiva hacia el uso del Tablet, ya que el chico se mantiene tranquilo y aparentemente lo maneja muy bien. Este chico, con su edad y su fuerza física, en caso extremo aún es manejable y podríamos controlar cualquier conducta reactiva si le retiramos el Tablet. Ahora bien, imaginemos ese chico en 10 años, tras fomentar una relación satisfactoria aunque rígida con el Tablet y/o la tecnología, si lo pensamos bien quién de nosotros podría retirarle el Tablet y cómo podríamos re-conducir dicha relación.

Nuestro consejo es muy básico:

1) Antes de entregar el Tablet a un niño con Autismo, debéis tener muy claro el objetivo del mismo; o bien es una herramienta de trabajo y/o Comunicación Aumentativa; o bien es un elemento de ocio (como reforzador) dentro de un plan de intervención; o ambos.

2) Seguir el consejo y guía de los profesionales de confianza cualificados.

3) Nunca entregar el Tablet sin anticipar las condiciones al niño, asegurar que comprenda a Quién pertenece el Tablet y Cuándo puede utilizarlo. Utilizar apoyos visuales si procede.

4) Antes de entregar el Tablet, debéis ser usuarios del mismo, controlar los aspectos básicos de interacción, búsqueda (y descarga) de contenidos y configuración.

5) Si utilizáis un programa como Autism Launcher, debéis personalizar los accesos que le presentáis al niño, y utilizar los apoyos visuales para reforzar las normas.

  Jorge García. Terapeuta Ocupacional

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